Se dice que cuando te toca irte, te vas sin nada... Algo me dice que mi viaje está próximo. Nada que esperar, nada que soñar, nada... Tan sólo queda un nombre, el mio, que ya ni me pertenece.
Demasiadas señales, demasiadas batallas contranatura...
Y sobre todo, una necesidad imperiosa de descansar para siempre, de sentir esa paz que jamás he tenido la oportunidad de disfrutar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario